Llevabas meses trabajando el territorio. Juntando gente. Generando presencia. Y justo cuando empezabas a tomar en serio la idea de lanzarte, el partido te llamó a una reunión. Ahí te mostraron una encuesta. Los números no te favorecían. Te dijeron que “no era el momento”. Saliste de esa reunión sin querer lanzarte.
Si reconoces ese relato, este artículo es para ti. Porque lo que te hicieron tiene nombre y es una práctica muy común en la política municipal mexicana.
Para qué usa el partido una encuesta interna
Una encuesta interna de partido tiene tres usos posibles. El primero es genuino: medir preferencias reales para tomar decisiones estratégicas. El segundo es decorativo: producir un documento que justifique una decisión que ya estaba tomada. El tercero es disuasivo: mostrarle a un precandidato incómodo que “los números no le dan” para que se retire sin bronca.
El tercer uso es mucho más común de lo que los partidos admiten. No requiere falsificar datos. Solo requiere seleccionar la muestra, el momento y las preguntas de una forma que produzca el resultado que necesitan.
La pregunta que debes hacerte cuando el partido te muestra una encuesta no es si los datos son falsos. Es para qué te están mostrando esa encuesta justo ahora.
Cómo leer una encuesta que puede estar diseñada contra ti
Lo primero es pedir el instrumento completo: cuestionario, muestra, metodología, fecha de campo y empresa que la realizó. Si el partido no puede o no quiere darte eso, la encuesta no tiene valor técnico. Es un papel con números.
Lo segundo es revisar el tamaño de muestra. En un municipio pequeño, una muestra de 200 personas puede tener un margen de error de hasta 7 puntos porcentuales. Eso significa que si la encuesta te pone en 18 por ciento de preferencias, tu rango real va de 11 a 25. La diferencia entre esos dos extremos es enorme políticamente.
Lo tercero es revisar cuándo se levantó. Las encuestas son fotografías de un momento. Si la levantaron hace tres meses, antes de que tú hubieras trabajado el territorio, los números no miden lo que tú eres hoy. Miden lo que eras antes de empezar.
Lo cuarto, y más importante, es identificar si la pregunta fue espontánea o asistida. En la pregunta espontánea el entrevistador le pregunta al votante a quién preferiría para presidente municipal sin darle opciones. En la pregunta asistida le lee una lista de nombres. La diferencia en los resultados puede ser de 20 puntos para candidatos con poca exposición previa. Si eres nuevo, casi siempre te conviene la pregunta asistida. Si el partido te presentó una encuesta espontánea sin explicarlo, eso no es un accidente.
Qué hacer con una encuesta que te pone mal
La primera opción es contratar tu propia encuesta. No tiene que ser cara. Hay despachos en Michoacán que hacen levantamientos municipales desde 8,000 pesos con metodología válida. Si los números de tu encuesta son distintos a los del partido, tienes base para cuestionar los suyos.
La segunda opción es medir por otro método. Los grupos focales con votantes de tus zonas clave te dan información cualitativa que ninguna encuesta de partido te va a dar. Hablar directamente con 50 personas en sus casas te dice más sobre tus posibilidades reales que una encuesta de 400 personas hecha por teléfono.
La tercera opción es aceptar que los números son desfavorables y decidir con esa información en la mano. Hay candidatos que se han lanzado con encuestas malas y han ganado. Los factores que no mide la encuesta, como el trabajo territorial, la narrativa y el momento, a veces pesan más que la foto inicial.
La regla de fondo
Ninguna encuesta debe sustituir tu propio diagnóstico del territorio. Tú sabes cuánta gente te conoce en tu colonia, en tu barrio, en las comunidades donde has trabajado. Eso no aparece en ningún papel.
Una encuesta es una herramienta. Puede ayudarte a afinar tu estrategia. No debería ser la razón por la que te quedas sin lanzarte. Especialmente si quien te la presenta tiene interés en que no compitas.
La próxima vez que el partido te muestre una encuesta, haz las preguntas de este artículo antes de decidir cualquier cosa. Las respuestas te van a decir más sobre el partido que sobre ti.
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